Desearía tantas veces
cruzar el mundo a nado,
cansarme de moverme,
girar como un tornado;
desearía tantas veces
llegar hasta la luna,
decirle que es siniestra
y ver si es tan oscura;
desearía tantas veces
gritar que estoy cansada,
dolerme al susurrarte,
cantar como las hadas;
desearía tantas veces
ser simple como el aire,
soplar todo a mi antojo,
hacer que el mundo baile;
desearía tantas veces
tan solo ese silencio
que ofrece la nostalgia
que nunca entiende el necio;
desearía tantas veces
amar y ser amada
a todos y por todos
sin cantos ni palabras;
desearía tantas veces
estar en mil lugares,
ver la tierra, el mar y el sol
y tener cien mil hogares.